viernes, 8 de agosto de 2014

Influencia del viento en la dispersión de los contaminantes

Los contaminantes introducidos directa o indirectamente por el hombre en el aire atmosférico sufren procesos de autodepuración debido a fenómenos de transporte, mezcla, transformación química o física y deposición; variando las características y concentración del efluente con el tiempo y el espacio. Sin embargo, las mediciones realizadas demuestran, que las concentraciones de contaminantes que persisten en el área afectada siguen siendo muchas veces significativas, debido a que los contaminantes no se diluyen en toda la troposfera si no que en la mayoría de los casos quedan confinados en las proximidades de la superficie terrestre (capa de mezcla) influenciados por las condiciones meteorológicas, geográficas o topográficas, permaneciendo en la atmósfera un tiempo variable. Sólo cuando los tiempos de permanencia son superiores a 30 días, la mezcla vertical puede extenderse a toda la troposfera y para tiempos superiores a 6 meses afectar incluso a los intercambios hemisféricos.


Factores que afectan a la dispersión: Influencia del viento

El modelo de difusión a adoptar dependerá de las características del emisor, del medio receptor y del medio difusor, es decir de la atmósfera.

Los focos de emisión pueden clasificarse en fijos, como son las instalaciones industriales o de combustión o las calefacciones domésticas. También pueden ser móviles, es el caso de vehículos a motor, aeronaves o barcos, y multifocos, como las áreas urbanas y áreas industriales. Otra clasificación posible se realiza atendiendo a su distribución espacial: puntual (chimeneas aisladas), lineal (carreteras o calles), superficial o de área (zonas industriales). El tipo de emisor, fijo o móvil, puntual o lineal, condicionará el planteamiento del modelo aplicable. Una central térmica (emisor puntual fijo) tendrá un tratamiento diferenciado de una carretera (emisor lineal móvil), pero también la altura del foco emisor, la temperatura, caudal y velocidad de salida del efluente, la concentración y naturaleza de la emisión caracterizarán la dispersión y difusión de los contaminantes.

Aunque el tipo de fuente emisora y las condiciones de la emisión exigirán un determinado planteamiento del modelo (altura de la chimenea, cantidad total de gases liberados, temperatura, etc.), son sobre todo los factores meteorológicos y geográficos los que inciden de una forma decisiva en los complejos procesos de dispersión de los contaminantes atmosféricos.

El viento produce el transporte horizontal de los contaminantes determinando la zona afectada por los mismos. Los vientos fuertes aumentan el efecto de barrido, reduciendo la contaminación a nivel del suelo en la zona afectada por la emisión, siendo, en general, la concentración de contaminantes inversamente proporcional a la velocidad del viento, aumentando también la turbulencia.


viernes, 4 de julio de 2014

2.3. INFLUENCIA DEL VIENTO EN LA DISPERSIÓN DE CONTAMINANTES. GRADIENTE VERTICAL DE TEMPERATURAS. FACTORES TOPOGRÁFICOS


Los contaminantes introducidos directa o indirectamente por el hombre en el aire atmosférico sufren procesos de autodepuración debido a fenómenos de transporte, mezcla, transformación química o física y deposición; variando las características y concentración del efluente con el tiempo y el espacio. Sin embargo, las mediciones realizadas demuestran, que las concentraciones de contaminantes que persisten en el área afectada siguen siendo muchas veces significativas, debido a que los contaminantes no se diluyen en toda la troposfera si no que en la mayoría de los casos quedan confinados en las proximidades de la superficie terrestre (capa de mezcla) influenciados por las condiciones meteorológicas, geográficas o topográficas, permaneciendo en la atmósfera un tiempo variable. Sólo cuando los tiempos de permanencia son superiores a 30 días, la mezcla vertical puede extenderse a toda la troposfera y para tiempos superiores a 6 meses afectar incluso a los intercambios hemisféricos.

Entradas relacionadas: La atmósfera y la dispersión de los contaminantes

lunes, 24 de febrero de 2014

Tutorial del calculador AJ Design para resolver la fórmula de Deacon


La fórmula de Deacon calcula la intensidad del viento a una determinada altura:


Donde u es la velocidad del viento a la altura z y u1 es la velocidad del viento a la altura z1, p es un coeficiente relacionado con la estabilidad atmosférica en función de la clase de estabilidad o la temperatura (parámetro de estabilidad). Este último puede ser calculado por tablas o a partir del parámetro n o índice de estabilidad de Sutton.

Para resolverla, se puede utilizar online el calculador AJ Design, accediendo al mismo mediante la siguiente dirección web:



La forma en la que aparece en la aplicación AJ Design es la siguiente (junto con su demostración):



Básicamente es la misma, denominando a la coordenada z como h (altura, del inglés height), despejando la velocidad del viento. El parámetro (o coeficiente) de estabilidad en este caso, en vez de p, lo denomina n (en alguna bibliografía también aparece como m o α), lo que puede dar lugar a algún equívoco.


AJ Design Deacon

Como se puede observar, conociendo la velocidad del viento (u0) a una altura determinada (h0), la resolución de la fórmula no ofrece mayores problemas, siempre que se elija un adecuado parámetro de estabilidad.


Parámetro de estabilidad

El parámetro de estabilidad está relacionado con dos factores, por un lado los meteorológicos y por otro, la rugosidad del terreno, ya que este, cuanta más resistencia ofrezca, menor será la velocidad del viento, por eso a mayor altura, mayor velocidad.

En el calculador de AJ Design este parámetro aparece con la letra n.

Se puede obtener de dos formas:


1) Cálculo del exponente p a partir de la estabilidad y del terreno

Dependiendo del tipo de estabilidad puede estimarse a partir de la siguiente tabla:


Valor de p en función de la estabilidad atmosférica para terreno rugoso

Valor de p en función de la estabilidad atmosférica para terreno rugoso

Hay que tener en cuenta que puede asimilarse terreno rugoso a terreno urbano y terreno suave a terreno rural.

También se puede hacer a partir de una tabla con diferencia de temperatura entre las alturas:


Relación entre la diferencia de temperatura y p para capas de aire con un espesor de 1,5 a 122 m


Siendo esta última tabla de menos utilización práctica, salvo en algún caso, como por ejemplo, cuando exista una sonda que nos proporcione el valor de una temperatura en altura.


2) Cálculo del exponente p a partir del índice de estabilidad de Sutton

El parámetro de estabilidad también puede obtenerse a partir del índice de estabilidad de Sutton a partir de la siguiente fórmula y la siguiente tabla:


Índice de estabilidad de Sutton (n) para el cálculo del exponente p

Índice de estabilidad de Sutton (n) para el cálculo del exponente p

Es importante no confundir el parámetro de estabilidad n, tal como aparece en el calculador AJ Design (que equivaldría a p en la fórmula de Deacon) con el coeficiente de Sutton, también representado por n.


Ejemplo práctico

Una instalación industrial emite gases a través de una chimenea de 80 m de altura. ¿Qué velocidad del viento habrá en su coronación, sabiendo que la velocidad del viento a 2 metros de altura es 10 m/s?. Las condiciones meteorológicas son de un día de borrasca y la fábrica se halla en un terreno despejado.

Tomando el valor correspondiente en la tabla Valor de p en función de la estabilidad atmosférica para terreno rugoso a una clase de estabilidad atmosférica A (Muy inestable) y terreno despejado, que podemos entender como suave o rural, tendríamos:

0,15 x 0,6 = 0,09

Para bien hacer, deberíamos también calcularlo a partir del índice de estabilidad de Sutton y ambas cifras deberían ser más o menos similares.

Tomamos como índice de estabilidad de Suttón, 0,2, que corresponde a una condición meteorológica inestable, luego el parámetro de estabilidad p sería:

0,2/(2-0,2) = 0,11

Como se puede observar, más o menos vienen a ser cifras similares. Tomaremos la media, el valor 0,10.

Introduciendo los datos en la aplicación, nos daría 14,46 m/s

AJ Design Deacon

martes, 18 de febrero de 2014

Tutorial del calculador AJ Design para resolver la ecuación de Pasquill-Gifford


La ecuación de Pasquill-Gifford, que calcula la concentración de un contaminante de un penacho, responde a la siguiente expresión:


Es difícil de resolver son exactitud, sobre todo a partir de la incertidumbre de las desviaciones típicas de las coordenadas. Sin embargo, se puede simplificar notablemente.

Para resolverla, se puede utilizar online el calculador AJ Design, accediendo al mismo mediante la siguiente dirección web:


Se va a calcular el valor de la concentración de un determinado contaminante utilizando un modelo gaussiano a partir de la ecuación de Pasquill-Gifford. A través de dicha fórmula, se deben sustituir adecuadamente los datos.

Este calculador sigue la notación anglosajona, por lo tanto hay que tener en cuenta que las comas de los decimales se indican con punto y no debe ponerse ningún signo separador para los millares, que en esta notación sería la coma. En definitiva, usar el punto para expresar la coma de los decimales.


Esta fórmula es simplificada respeto al tiempo, a la coordenada x y a su desviación típica σx.

Los datos necesarios para resolverla son los siguientes:


Caudal de emisión (Q)

Es el caudal de emisión del contaminante. Las unidades han de estar en esta aplicación en g/s (gramos/segundo).


Velocidad del viento (u)

Se puede introducir en distintas unidades de velocidad, tanto en unidades del sistema internacional, como del sistema inglés. Las unidades más utilizadas son m/s (metros/segundos).


Altura efectiva de la chimenea (H)

Es la altura geométrica de la chimenea más la sobreelevación del penacho debido a la emisión de gases.

Frecuentemente suele ser dada, estimada u observada. No obstante se puede utilizar la fórmula de Briggs, que tiene en cuenta los efectos de momento, sustentación y estabilidad atmosférica:


Donde C es un parámetro que depende del gradiente de temperatura, u es la velocidad del viento a la altura geométrica de la chimenea, h, y F es el flujo de flotación que se obtiene a partir de la siguiente fórmula:


Donde g es la aceleración de la gravedad, vs la velocidad del gas a la salida de la chimenea, Ds el diámetro interno de la chimenea y Tf y Ta las temperaturas de salida del gas y la ambiente, respectivamente, ambas en K, grados Kelvin.


Coordenadas y, z (altura) y sus desviaciones típicas de distribución de los contaminantes σy y σz

Las coordenadas que correspondan al punto donde se quiere calcular la contaminación y las desviaciones típicas correspondientes a esos puntos.


Como se puede observar, faltan los datos de la coordenada x y de su desviación típica σx. La forma de introducir estos datos la mostramos a continuación.

Tras una multitud de estudios experimentales (métodos empíricos), basados en datos meteorológicos y observaciones de penachos reales, tenemos una serie de datos que permiten resolver con una aproximación real la ecuación de Pasquill-Gifford.


¿Qué estabilidad atmosférica tenemos?

Tenemos seis categorías de Estabilidad de Pasquill:

Día:

A: muy inestable
B: inestable
C: ligeramente inestable

Día/noche:

D: Neutra
E: ligeramente estable

Noche:

F: estable


Para salir de dudas, consultaríamos la siguiente tabla (Turner, 1970):


Clases de estabilidad atmosférica (Turner, 1970)

Clases de estabilidad atmosférica (Turner, 1970)


¿Cómo obtenemos los coeficientes de dispersión o desviaciones típicas en las coordenadas?

A partir de la siguiente tabla de coeficientes de dispersión (desviaciones típicas en las coordenadas) en función de la distancia a la fuente (Martin, 1976):

Coeficientes de dispersión en función de la distancia a la fuente (Martin, 1976)

Coeficientes de dispersión en función de la distancia a la fuente (Martin, 1976)

De esta forma, tomaríamos de una forma aproximada la coordenada x (distancia a la fuente contaminante en la línea del penacho) y obtendríamos, de acuerdo a la estabilidad atmosférica los coeficientes de dispersión (o desviaciones típicas) σy y σz.

Como se puede observar, faltan datos correspondientes al coeficiente de dispersión σz  cuando x posee distancias superiores a 2 km. La concentración se puede considerar despreciable, ya que la distancia es considerable y la estabilidad atmosférica es muy inestable.


Ejemplo práctico

Una instalación industrial emite una concentración (Q) de SO2 de 250 g/s desde una chimenea de altura efectiva (He) de 100 m, siendo la velocidad del viento (u) de 10 m/s. Se desea saber la concentración de contaminante en el suelo a 600 m del penacho en un día de sol radiante.

En primer lugar, debemos establecer que tipo de estabilidad atmosférica tenemos. Como se puede observar en la tabla con una insolación alta y una velocidad superior a 6 m/s (la que tenemos es 10 m/s), la estabilidad sería de tipo C.

Si vamos a la tabla de Clases de estabilidad atmosférica, para una estabilidad de tipo C, y 0,6 km de distancia, tendríamos los valores σy = 66 y σz = 50.

Las coordenadas serían y = 0 y z = 0, ya que está en la línea central del penacho.

Introduciendo los datos en la aplicación, nos da como resultado que la concentración de SO2 a 600 m en la línea del penacho es 0,000008 g/m3. Prácticamente despreciable.



domingo, 17 de marzo de 2013

Radiaciones, procesos fotoquímicos y ciclos biogeoquímicos


Radiaciones

La fuente más importante en la Tierra es el Sol, aunque también existen otras provenientes del universo (rayos cósmicos).

El 99 % de la energía de la radiación solar pertenece al intervalo de longitud de onda  comprendido enre 100 y 4.00 nm, que incluye las regiones ultravioletas entre 100 y 400 nm.

El flujo solar incidente sobre la atmósfera es función de la luminosidad solar y de la distancia de la Tierra al Sol. Su valor, denominado constante solar, se estima en unos 1.360 W•m2 para una superficie expuesta perpendicularmente a los rayos del Sol.

Los gases presentes en la atmósfera, y en mucha menor medida las nubes y las partículas son responsables, de la absorción de aproximadamente un 20 % del total de la radiación solar. Las especies presentes son también responsables de fenómenos de dispersión y reflexión de la radiación solar.

La radiación absorbida por la superficie terrestre es a su vez remitida hacia la atmósfera como radiación calorífica de longitud de onda larga durante las horas nocturnas. También hay remisión de energía no radiativa por la superficie mediante procesos de evaporación, en forma de calor latente, y convección. Todos estos fenómenos provocan el calentamiento de la troposfera.


Procesos fotoquímicos

La vida en la Tierra transcurre en la troposfera, sin embargo muchos de los procesos que se dan en las capas altas de la atmósfera son fundamentales para el mantenimiento de las condiciones de la vida en la biosfera. Estas zonas altas, a pesar de la pequeña masa de aire que contienen, forman una barrera contra las radiaciones y partículas de alta energía que bombardean el planeta (capa de ozono estratosférico).

Los tres tipos de especies, reactivas e inestables, involucradas en estos procesos químicos atmosféricos son:

1) Moléculas excitadas electrónicamente: se producen por absorción de radiación ultravioleta o visible, lo que origina estados excitados. Tienen una vida media generalmente muy corta.

2) Radicales libres: se forman por la acción de la radiación solar. Son especies involucradas en muchos fenómenos químicos atmosféricos. Aunque su tiempo de permanencia es muy corto, juegan un papel importante dada su alta reactividad.

3) Iones: a altitudes superiores a 50 km, los iones son tan prevalentes que la zona se halla ionosfera. La luz ultravioleta es la primera productora de iones.


Ciclos biogeoquímicos


Ciclo del carbono

El ciclo del carbono es un ciclo biogeoquímico de gran importancia para la regulación del clima de la Tierra, viéndose implicado en el mismo el sostenimiento de la vida.

El carbono es un componente esencial para los vegetales y animales. Forma parte esencial de los compuestos bioquímicos importantes para la realización de procesos vitales como la respiración y la fotosíntesis bajo la forma de CO2 atmosférico. El elemento principal de cambio son las moléculas de CO2, que se hallan en la atmósfera y la hidrosfera. Este gas se encuentra en la atmósfera en una concentración de más del 0,03% y cada año aproximadamente un 5% de estas reservas de CO2 se consumen en los procesos de fotosíntesis, es decir que todo el dióxido de carbono se renueva en la atmósfera cada 20 años.

La vuelta del CO2 a la atmósfera se realiza cuando en la respiración, los seres vivos oxidan los alimentos produciendo CO2. En el conjunto de la biosfera la mayor parte de la respiración la hacen las raíces de las plantas y los organismos del suelo y no, como pudiera parecer, los animales.

Los productos finales de la combustión son CO2 y vapor de agua. El equilibrio en la producción y consumo de cada uno de ellos por medio de la fotosíntesis hace posible la vida.

Los vegetales verdes que contienen clorofila toman el CO2 del aire y durante la fotosíntesis liberan oxígeno, además producen el material nutritivo indispensable para los seres vivos. Todas las plantas verdes de la tierra ejecutan ese mismo proceso diariamente. En la medida de que el CO2 es consumido por las plantas, también es remplazado por medio de la respiración de los seres vivos, por la descomposición de la materia orgánica y como producto final de combustión del petróleo, hulla, gasolina, etc.

En el ciclo del carbono participan los seres vivos y muchos fenómenos naturales como los incendios. Por otra parte, los seres vivos acuáticos toman el CO2 del agua. La solubilidad de este gas en el agua es muy superior a la que tiene en el aire.


Ciclo del carbono


Ciclo del nitrógeno

La mayor parte del nitrógeno se encuentra como gas nitrógeno elemental, N2, en la atmósfera. Es una forma muy estable y por esta misma razón y hacia esta forma estable es a la que siempre tiende a volver el nitrógeno de los diversos compuestos.

Las bacterias del suelo son las responsables de la mayoría de las transformaciones del nitrógeno en el suelo al igual que la captación por las plantas; de esta manera, la actividad microbiana y el crecimiento de las plantas son responsables de las velocidades a las que se producen las transformaciones de este elemento, las cuales a su vez, vienen determinadas por un número de variables ambientales. Entre estas variables se hallan el contenido de humedad del suelo, la temperatura y las concentraciones de oxígeno, dependiendo todas ellas del tiempo atmosférico.

El primer paso en el ciclo es la fijación (reducción) del nitrógeno atmosférico (N2) a distintas formas distintas de incorporarse a la composición del suelo o de los seres vivos, como el ion amonio (NH4+) o los iones nitrito (NO2–) o nitrato (NO3–). También se da la conversión a sustancias atmosféricas químicamente activas, como el dióxido de nitrógeno (NO2), que reaccionan fácilmente para originar alguna de las anteriores. Es la fijación del nitrógeno, que puede ser por vía abiótica o biológica.

La amonificación es la conversión a ion amonio del nitrógeno que en la materia viva aparece principalmente como grupos amino (-NH2) o imino (-NH-). Los animales, que no oxidan el nitrógeno, se deshacen del que tienen en exceso en forma de distintos compuestos. Los acuáticos producen directamente amoníaco (NH3), que en disolución se convierte en ion amonio. Los terrestres producen urea, (NH2)2CO, que es muy soluble y se concentra fácilmente en la orina; o compuestos nitrogenados insolubles como la guanina y el ácido úrico, que son purinas, y ésta es la forma común en aves o en insectos y, en general, en animales que no disponen de un suministro garantizado de agua.

La nitrificación es la oxidación biológica del amonio al nitrato por microorganismos aerobios que usan el oxígeno molecular (O2) como receptor de electrones, es decir, como oxidante. A estos organismos el proceso les sirve para obtener energía, al modo en que los heterótrofos la consiguen oxidando alimentos orgánicos a través de la respiración celular.

La combinación de amonificación y nitrificación devuelve a una forma asimilable por las plantas, el nitrógeno que ellas tomaron del suelo y pusieron en circulación por la cadena trófica.

La desnitrificación es la reducción del ion nitrato (NO3–), presente en el suelo o el agua, a nitrógeno molecular o diatómico (N2) la sustancia más abundante en la composición del aire. Por su lugar en el ciclo del nitrógeno este proceso es el opuesto a la fijación del nitrógeno. Lo realizan ciertas bacterias heterótrofas. Es fundamental para que el nitrógeno vuelva a la atmósfera y es la única manera de que no termine disuelto íntegramente en los mares, dejando sin nutrientes a la vida continental.

La desnitrificación es empleada, en los procesos técnicos de depuración controlada de aguas residuales, para eliminar el nitrato, cuya presencia favorece la eutrofización y reduce la potabilidad del agua, porque se reduce a nitrito por la flora intestinal, y éste es cancerígeno.

Por último, la reducción desasimilatoria es la respiración anaerobia del nitrato y nitrito a la forma gaseosa N2O y a la forma ion amonio. Se produce en estercoleros y turberas donde residen bacterias del género Citrobacter sp. Este género es típico de las coliformes enterofecales,



Ciclo del nitrógeno


Ciclo del azufre

Es un ciclo fundamentalmente de tipo sedimentario, ya que los mayores depósitos de azufre se encuentran en el agua y en el suelo, aunque en el ciclo intervienen diversas especies gaseosas.

En la atmósfera, los gases que contienen azufre más abundantes son el sulfuro de hidrógeno (H2S) y el dióxido de azufre (SO2) a partir del cual se producen los aerosoles de sulfato (SO4-2). Son especies de concentración baja y tiempos de residencia cortos.

El origen natural de los mismos es la descomposición anaerobia de la materia orgánica (H2S), erupciones volcánicas (H2S y SO2) y aerosoles marinos (SO4-2).

El cierre del ciclo se produce por la transformación del sulfuro de hidrógeno, por acción de los microorganismos, en especies minerales (S y SO4-2) por absorción de las plantas del SO2  atmosférico y por deposición seca y húmeda de los aerosoles de sulfato.

La influencia antropogénica más importante se debe a los procesos de combustión de de carburantes fósiles azufrados.


Ciclo del oxígeno

En el caso del oxígeno diatómico, el ciclo es esencialmente inverso al del dióxido de carbono. La principal fuente es la fotosíntesis y se elimina por procesos de respiración, combustión y descomposición aerobia. También interviene como agente oxidante.

Para el ozono, las intervenciones antropogénicas aumentan su concentración en la troposfera y destruyen la capa de ozono en la estratosfera por ciertos contaminantes.

domingo, 3 de marzo de 2013

Estructura y composición de la atmósfera

Comparada con el radio terrestre, la atmósfera es muy delgada, ya que constituye aproximadamente el 1,5 % del mismo, dividiéndose en cuatro zonas:

1) Troposfera: desde la superficie hasta unos 10 km.

2) Estratosfera: desde la troposfera hasta unos 50 km.

3) Mesosfera: desde la estratosfera hasta unos 90 km.

4) Termosfera: desde la mesosfera hasta varios miles de km.

La parte en la que se dan los fenómenos meteorológicos corresponde a los primeros 30 km, que contienen el 99 % de la masa atmosférica, equivaliendo al 0,5 % del radio terrestre. Esta parte es tan delgada que las corrientes de aire son principalmente horizontales, lo que no significa que no existan las corrientes verticales, si bien estas son minoritarias.

La contaminación atmosférica puede actuar en distintas capas y con distintos efectos. Así, la destrucción de la capa de ozono se produce en la estratosfera, la lluvia ácida en la troposfera y el smog fotoquímico en la parte atmosférica en contacto con la superficie, denominada capa de mezcla.

Los primeros estudios sobre su composición fueron realizados en el siglo XVIII por Joseph Priestley, Antoine-Laurent Lavousier y Henry Cavendish.

En la actualidad sus componentes son bien conocidos. El aire, que forma la parte baja de la atmósfera terrestre, se puede considerar como un gas ideal, con los siguientes componentes:

- Nitrógeno: 78,09 % en volumen.

- Oxígeno: 20,94 % en volumen.

- Argón: 0,93 % en volumen.

- Dióxido de carbono: 0,033 % en volumen.

- Neón: 0,0018 % en volumen.

- Otros gases (como helio, radón e hidrógeno): 0,0052 % en volumen.

- Agua: 0,0 – 4,0 % en volumen.



Capas de la atmósfera


Se cree que el origen de la atmósfera actual se debe a gases expulsados en erupciones volcánicas posteriores al enfriamiento de la superficie terrestre. La composición de la atmósfera no siempre ha sido la misma. El elevado nivel de oxigeno actual, desconocido en otros planetas, se produjo aproximadamente hace 400 millones de años y se ha mantenido por el balance entre la producción fotosintética del oxígeno y su consumo por respiración, procesos de combustión y descomposición aerobia de la materia orgánica.  La troposfera es la capa de la atmósfera que afecta a la meteorología y al clima y donde se dispersan y emiten la mayoría de los contaminantes. Pero no sólo esta capa ha cambiado por la acción humana. A mediados de 1970, se descubrió que algunos contaminantes antropogénicos llegaban a la estratosfera alterando su composición al destruir el ozono. Así también la acumulación de los “gases de efecto invernadero” ha modificado el equilibrio radiativo de la atmósfera, es decir, el equilibrio entre la radiación solar recibida y la radiación infrarroja emitida por la tierra, provocando el calentamiento del planeta. En la actualidad, la concentración de dióxido de carbono es un 30% mayor a la existente hace 150 años. La acumulación histórica de gases en la atmósfera y la respuesta retardada a estos cambios de los sistemas climáticos y oceánicos están teniendo importantes consecuencias a nivel local, regional y global.


2. LA ATMÓSFERA. DISPERSIÓN DE LOS CONTAMINANTES

Estructura y composición de la atmósfera. Radiaciones, procesos fotoquímicos y ciclos biogeoquímicos. Influencia del viento en la dispersión de los contaminantes. Gradiente vertical de temperaturas. Factores topográficos. Modelos de contaminación atmosférica. Modelos de difusión. Modelo gaussiano. Coeficientes de dispersión y altura efectiva de chimeneas.

Cuestiones y problemas sobre la atmosféra y la dispersión de contaminantes


Contaminación atmosférica